Hesíodo: Fábula del halcón y el ruiseñor

Ahora contaré una fábula a los reyes, aunque sean sabios:

Así habló un halcón a un ruiseñor de variopinto cuello mientras le llevaba muy alto, entre las nubes, atrapado con sus garras. Este gemía lastimosamente, ensartado entre las corvas uñas y aquél, en tono de superioridad, le dirigió estas palabras.

«¡Infeliz! ¿Por qué chillas? Ahora te tiene en su poder uno mucho más poderoso. Irás a donde yo te lleve por muy cantor que seas y me servirás de comida si quiero o te dejaré libre. ¡Loco es el que quiere ponerse a la altura de los más fuertes! Se ve privado de la victoria y además de sufrir vejaciones, es maltratado.»

Así dijo el halcón de rápido vuelo, ave de amplias alas.

Hesíodo, fábula del halcón y el ruiseñor.

Es una pena que, después de tantos siglos, los griegos aún no hayan aprendido las moralejas de sus poetas ancestrales.

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7 respuestas a Hesíodo: Fábula del halcón y el ruiseñor

  1. Ay, querido amigo, pero si los pobres pajarillos no tratan de hacer algo para evitar la rapiña de los halcones, estarán definitivamente perdidos. No es que los pequeños hayan tratado de volar a la altura de los grandes: es que los grandes, desde hace tiempo, se lanzaron en picado a depredar a las criaturas que vuelan y habitan mucho más abajo. Las aves canoras no eran sus competidoras, sino que han sido su objetivo y sus víctimas. ¡Y aún consigue el halcón hacer creer al mundo que la culpa es del ruiseñor…!

  2. Hispa dijo:

    Siempre ha sido de tal forma, así que cabe decir que no hay nada nuevo bajo el sol. Por desgracia. :-(

  3. Octavio dijo:

    Yo pienso que la fábula habla del propio Hesíodo, que quería ser agricultor en vez de escritor hasta que le poseyeron las musas…

  4. Pingback: ¿Quién fue Hesíodo de Ascra?

  5. Edgar Peraza dijo:

    Los griegos dejaron lecciones y enseñanzas en todos las situaciones de la vida de cualquier humano, en lo moral, en lo espiritual, en fin de todo los sentimientos humanos, y ahora, son esclavos del Fondo Monetario Internacional, algo así como esclavos y amos, de sus enseñanzas,

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