El robo más grande de la historia de Cataluña

Éste es un vídeo que ha sido censurado por orden judicial en la revista Cafe amb Llet. Me parece importante reproducirlo aquí y darle difusión para que los poderes entiendan que para evitar las malas noticias no es suficiente con matar al mensajero. Y la mala noticia en este caso es que, muy probablemente, se está cometiendo una malversación de fondos públicos a gran escala en el sistema sanitario catalán mientras se racanea con medios y tratamientos para los pacientes que, al fin y a la postre, son los que pagan las facturas y las consecuencias nefastas de un sistema podrido.

Carta abierta con mi agradecimiento personal a Hematología, 1ªplanta del Hospital U. Virgen del Rocío de Sevilla

Hoy he recibido esta carta abierta de una amiga enferma de leucemia, y me parece muy importante darla a conocer, para que todos sepan de la calidad humana y profesional que hay en la sanidad pública. Lola, espero que muy pronto te encuentres recuperada del todo, y que este trago por el que tú y tu familia estáis pasando no sea más que un mal recuerdo.

Sí, tengo Leucemia. Me llamo Lola. Es una enfermedad muy dura y por supuesto, mucho más de lo que se dice en la novela de la televisión. A lo peor es porque para mí-nosotros, los que no nos tratamos de forma privada, dependemos de unos médicos, de unos medios y de unas Infraestructuras “Públicas”. Quizás, será…da igual… pero vean que los escribo con mayúsculas porque la “Sanidad Pública” es parte de mí, me pertenece, la desarrollo con mis impuestos y la cuido porque me cuida y me cura. Y por eso esta carta es imprescindible, porque ahora los políticos recortan la Sanidad, la Educación, la Investigación…

Creo necesario alzar mi voz menuda para gritar a todos una verdad sencilla y enorme. Durante estos años, el Hospital Virgen del Rocío, 1ª planta, hematología, ha sido como mi casa. ¡Qué digo… mejor que mi casa! En esta planta mis médicos me han curado estudiando todos los días mi caso y mientras, con su mano derecha conservan mi dignidad y con su mano izquierda disipan mi miedo, y por eso es imprescindible decirlo y les digo ¡gracias! Y cuando ellos salían de mi habitación entraban mis Enfermeras, de día, de tarde, de noche, en sábado y en domingo y en nochevieja. Llaman a la puerta y dicen Lola… soy yo… ¿cómo estás? Te traigo… Y me traen un bote de suero lleno de besos, una gasa impregnada en ternura para quitarme el dolor, y cogen mi mano con su mano derecha mientras que con la izquierda aprietan mi brazo delgado y su calor me sabe a respeto y me tranquilizan. Una arcada me hace pulsar el timbre y oigo por el pasillo correr a un auxiliar, me mira y vuela a por una bolsa y vuelve volando y ya está a mi lado y ya me coge la frente y me acerca un pañuelo y cambia mi sábana manchada y me trae agua y llama a mi limpiadora y en unos minutos estoy cómoda y me siento segura. Antes de irse cogen mi mano y me recuerdan que están cerca de mí y que soy una persona y yo me siento persona. Mi familia necesita un dato de los administrativos, hablan con ellos y al poco y en mi habitación, ellos me acercan ese papel firmado con una sonrisa y sellado con el deseo de que mejore muy pronto.

Ahora, ya recuperada, visito el hospital de día y aunque no tenga cita, si me encuentro fatal, llego, y mis amigas de blanco me sientan, me arropan con una sabanita blanca como ellas y bajito me recuerdan que estarán junto a mí mientras siguen cambiando curas de quimio y quimios que curan. Así son en hematología.

Podría relacionar sus nombres uno por uno pero…Os quiero a todos, GRACIAS y un beso, Lola.

-Posdata: Si pasáis por allí, preguntad por Carmen Limón y dadle muchos besos. Muchos, porque ellos son muchos y ella siempre lo comparte todo.

Gracias otra vez.

The Wall

Tal día como hoy, 30 de noviembre, en 1979, se publicaba en Londres el álbum “The Wall”, de Pink Floyd. Pocos podrán dejar de reconocer la importancia que este disco ha tenido en la evolución de la música rock desde el momento de su aparición hasta la actualidad.

Serendipias

(Sugerencia recibida por correo electrónico y transformada en entrada)

Hola Jorge.

Hoy, al entrar al bareto habitual donde me tomo mis mañaneros cafés de prejubilado, me he dirigido, como siempre, hacia la sala biblioteca de este nuestro bar ROQUE (no es el de los quesos). Iba buscando esa caja de cervezas medio vacía donde Roque deja los periódicos atrasados, los de pago y los gratuitos, todos juntos, sin orden, que en eso Roque nunca fue racista ni xenófobo, ni sabe lo que es. Dos chisteos han parado mis pies, me clavo, me giro, le miro y espero….y me señala el periódico ABC del día. Me ha ahorrado la búsqueda y me voy del tirón a la barra, llego, trinco y ojeo.

Y a sorbos me voy bebiendo las noticias y leyendo el café….o viceversa. Ya casi al terminar y en la pág. xxx leo la noticia y a eso iba mira tú….

“La RAE celebra por primera vez un pleno en público….Constitución de 1812….de Cádiz………….serendipia”

Y a ver, dime tú si no es para celebrarlo, así, sin pensarlo siquiera a lo bruto. Pero después de leerlo aún es mejor, mezcla de chicuelinas y magia, libros y ritos secretos, y palabras… ¡¡¡Ummmm!!!…sobre todo palabras.

Imagen: Diario ABC

Y es que las palabras pueden ser mágicas, los momentos toreros, y leer casi un rito secreto y mágico. Y como te conozco y además sé que no tienes tiempo ni de rascarte, acorto por la calle del medio y te mando la foto de la noticia para lo que usted tenga a bien entender pero creo que el “Ojo del tuerto” se merece tener entre sus bytes imaginarios semejante foto comentada. Por cierto…¿llegar cuando ya estaba allí el periódico, que nunca lo está, será Serendipia?

Póngame a los pies de su Señora.

Comentario (antes se llamaba posdata): Hace tiempo estuve buscando una película que se llamaba “Serendipity” en inglés. Siempre he pensado que la vida es energía, curiosidad y causalidad casual, por eso la palabreja de marras se me quedó atravesada. La película al final, no la vi y no me arrepiento, pero de la palabreja ya no pude olvidarme.

¿Prohibir o responsabilizarse? Ésa es la cuestión

Cuando cuatro crías se van a una fiesta de Haloween y terminan en el depósito de cadáveres muertas por aplastamiento, caben dos posibilidades: o bien se ha cometido una grave negligencia cuyas causas habrá que determinar en profundidad para evitar nuevas desgracias, o bien estas cosas ocurren sin que pueda hacerse nada para evitarlo, en cuyo caso lo mejor es prohibir eventos como el del otro día en el Madrid Arena.

En el primero de los casos, una investigación a fondo del asunto debería esclarecer las responsabilidades civiles y penales tanto de los organizadores de la fiesta como de los cargos políticos y funcionarios encargados de hacer cumplir las leyes y ordenanzas municipales. Al final, quieran ellos o no, la justicia tendrá que hacerse cargo del tema, aunque sólo sea para que las familias de las víctimas obtengan una ínfima reparación del daño causado.

Pero la no asunción de responsabilidades por parte de las autoridades, con la salida facilona de la señora alcaldesa sobre prohibir los eventos multitudinarios en instalaciones municipales tendrá como nefasto resultado que, pasado un tiempo, cuando esta tragedia no sea más que un recuerdo, más gente vuelva a morir en otro evento de masas porque nadie se preocupó en investigar lo sucedido y en crear a partir de lo investigado unos protocolos de seguridad que eviten las aglomeraciones en espacios cerrados.

O podría ser que la decisión municipal de prohibir este tipo de actos responda a un intento por salvar sus municipales culos de un marrón de consecuencias imprevisibles, toda vez que parece evidente que se hizo dejación de funciones en cuanto a la inspección de la fiesta del Madrid Arena que se tradujo en una insuficiente seguridad interior y exterior y un exagerado exceso de aforo. Las informaciones en prensa sobre relaciones personales entre los organizadores y altos cargos municipales, desde luego, no ayudan a tranquilizarnos. ¿Quién vigila a los vigilantes que son amiguetes de los que deben ser vigilados?