El Parlamento rechaza la «Ley Sinde»

Llevaba tiempo queriendo poner aquí uno de los famosos vídeos de Hitler, y después de que ayer el Parlamento rechazara que la Ley Sinde se colara de rondón, ahora tengo la oportunidad de hacerlo.

Para los que vayan a comentar, aviso: no estoy de acuerdo con la descarga incontrolada (que no ilegal, porque hasta la fecha no lo es) de material protegido por derechos de autor, y soy partidario de una regulación del sector en la que todos, usuarios y creadores, ganemos. Lo que siempre me ha inquietado de la dichosa Ley Sinde es la abierta intención que ha tenido de suprimir la tutela judicial sobre los procesos administrativos contra las infracciones de derechos de autor en Internet. En democracia, y desde hace más de doscientos años, la separación de poderes es condición sine qua non para garantizar las libertades civiles. Ningún sector industrial debe arrogarse el derecho de abreviar estos procedimientos, por muchos ministros de su ramo que tenga en el gobierno.

José María Pérez Orozco

Don José María Pérez Orozco, catedrático de la lengua española, pasaría desapercibido entre el paisanaje de la Andalucía rural hasta el momento en que abriera ese pozo de sabiduría que tiene por boca. Ayer mismo recibí un curioso correo donde se enlazaban varios vídeos caseros grabados a este profesor ya jubilado donde explica varios aspectos de las «hablas andaluzas». Desde entonces he visto al menos media docena de vídeos del profesor Pérez Orozco, he consultado lo poco que de él dice Internet y buscado sus publicaciones. Se trata de un personaje interesantísimo, digno de ser conocido, y toda una autoridad en lo que se refiere a la cultura y la lengua andaluza, así como un estudioso del arte flamenco. Baste decir que fue director de la IV edición de la Bienal de Arte Flamenco de Sevilla en 1986, recibiendo duras críticas por su excesivo conservadurismo formal. En vista de cómo ha ido evolucionando la Bienal, mejor nos hubiera ido valorando más ese conservadurismo, porque a tanta innovación como se está introduciendo en la Bienal a veces cuesta trabajo llamarle flamenco. También dirigió, junto con Juan Alberto Fernández Bañuls la serie televisiva Caminos del Flamenco en 1987.

Su labor divulgativa se basa en el estudio científico de la lengua y la cultura andaluzas, pero la de verdad, la de a pie de calle, la de la gente normal, y cómo esta cultura echa sus raíces en la historia profunda de nuestra tierra. Este señor es capaz de dar una clase magistral sentado en la terraza de un bar con la misma familiaridad que lo hace en la Universidad de Sevilla.

Hoy os dejo con la ponencia del profesor Pérez Orozco en las jornadas sobre Morfología del humor de 2009. Espero que os guste tanto como a mí.

El franquismo en la cultura popular andaluza: El destierro

A Luis Cernuda le arrancaron España como a quien le arrancan un brazo o una pierna. También le arrancaron de la memoria de dos generaciones de españoles. En el nuevo ideario fascista de la España de Franco no interesaba un poeta andaluz, rojo y maricón como él, cuya única ventaja era haber escapado del destino que le esperaba a manos de los sublevados; el mismo destino que había sufrido Federico: un paseo por el campo al despuntar el alba y un tiro a traición por la espalda. Sólo un cuerpo más que enterrar en los cementerios de la Historia que son las cunetas de las carreteras españolas.

No, Cernuda tuvo la suerte de poder sobrevivir, de alejarse de aquella España negra y sin futuro, detenida en el tiempo, y seguir adelante en Inglaterra y en América. Sin embargo, Luis Cernuda ya no volvió a ser el mismo. Durante el resto de su vida se vio consumido por la nostalgia y el recuerdo de su patria; una nostalgia que se manifiesta en poemas como Quisiera estar solo en el sur, o en éste que hoy traigo, Un español habla de su tierra.

Hoy, casi cincuenta años después de su muerte, algunos españoles volvemos la vista atrás y buscamos entre las ruinas de una época para encontrar los retales de nuestra cultura. Cernuda ya lo vaticinó en su poema: “Un día tú, ya libre de la mentira de ellos, me buscarás. Entonces ¿qué ha de decir un muerto?” Creo sinceramente -y espero- que mucho, por nuestro propio bien.

Las playas, parameras
al rubio sol durmiendo,
los oteros, las vegas
en paz, a solas, lejos;

los castillos, ermitas,
cortijos y conventos,
la vida con la historia,
tan dulces al recuerdo.

Ellos, los vencedores
Caínes sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro.

Una mano divina
tú tierra alzó en mi cuerpo
y allí la voz dispuso
que hablase tu silencio.

Contigo solo estaba,
en ti sola creyendo;
pensar tu nombre ahora
envenena mis sueños.

Amargos son los días
de la vida, viviendo
sólo una larga espera
a fuerza de recuerdos.

Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos,
me buscarás. Entonces
¿qué ha de decir un muerto?

Cantiga de los clérigos de Talavera

El celibato de los curas ha sido desde antiguo un tema polémico. Era práctica habitual durante la Edad Media que los sacerdotes convivieran con mujeres en amancebamiento, contra las órdenes expresas de Roma, que exigía la más estricta observancia de la castidad en el clero. Juan Ruiz, arcipreste de Hita se hace eco de esta circunstancia en su Cantiga de los clérigos de Talavera:

Allá por Talavera, a principios de abril,
llegadas son las cartas de Arzobispo don Gil,
en las cuales venía un mandato no vil
que, si a alguno agradó, pesó a más de dos mil.

Este pobre Arcipreste, que traía el mandado,
más lo hacía a disgusto, creo yo, que de grado.
Mandó juntar Cabildo; de prisa fue juntado,
¡pensaron que traía otro mejor recado!

Comenzó el Arcipreste a hablar y dijo así:
-«Si a vosotros apena, también me pesa a mí.
¡Pobre viejo mezquino! ¡En qué envejecí,
en ver lo que estoy viendo y en mirar lo que vi!»

Llorando de sus ojos comenzó esta razón:
Dijo: -«¡El Papa nos manda esta Constitución,
oS lo he de decir, sea mi gusto o no,
aunque por ello sufra de rabia el corazón.»

Las cartas recibidas eran de esta manera;
Que el cura o el casado, en toda Talavera,
no mantenga manceba, casada ni soltera:
el que la mantuviese, excomulgado era.

Con aquestas razones que el mandato decía
quedó muy quebrantada toda la clerecía;
algunos de los legos tomaron acedía.
Para tomar acuerdos juntáronse otro día.

Estando reunidos todos en la capilla,
levantóse el Deán a exponer su rencilla.
Dijo: -«Amigos, yo quiero que todos en cuadrilla
nos quejemos del Papa ante el Rey de Castilla.

»Aunque clérigos, somos vasallos naturales,
le servimos muy bien, fuimos siempre leales
demás lo sabe el Rey: todos somos carnales.
Se compadecerá de aquestos nuestros males.

»¿Dejar yo a Venturosa, la que conquisté antaño?
Dejándola yo a ella recibiera gran daño;
regalé de anticipo doce varas de paño
y aún, ¡por la mi corona!, anoche fue al baño.

»Antes renunciaría a toda mi prebenda
y a la mi dignidad y a toda la mi renta,
que consentir que sufra Venturosa esa afrenta.
Creo que muchos otros seguirán esta senda.»

Juró por los Apóstoles y por cuanto más vale,
con gran ahincamiento, así como Dios sabe,
con los ojos llorosos y con dolor muy grande:
-«Novis enim dimittere -exclamó – quoniam suave!-»

Habló en pos del Deán, de prisa, el Tesorero;
era, en aquella junta, cofrade justiciero.
Dijo: -«Amigos, si el caso llega a ser verdadero,
si vos esperáis mal, yo lo peor espero.

»Si de vuestro disgusto a mí mucho me pesa,
¡también me pesa el propio, a más del de Teresa!
Dejaré a Talavera, me marcharé a Oropesa,
antes que separarla de mí y de mi mesa.

»Pues nunca tan leal fue Blanca Flor a Flores,
ni vale más Tristán, con todos sus amores;
ella conoce el modo de calmar los ardores,
si de mí la separo, volverán los dolores.

»Como suele decirse: el perro, en trance angosto,
por el miedo a la muerte, al amo muerde el rostro;
isi cojo al Arzobispo en algún paso angosto,
tal vuelta le daría que no llegara a agosto!»

Habló después de aqueste, Chantre Sancho Muñoz.
Dijo: -«Aqueste Arzobispo, ¿qué tendrá contra nos?
Él quiere reprochamos lo que perdonó Dios;
por ello, en este escrito apelo, ¡avivad vos!

»Pues si yo tengo o tuve en casa una sirvienta,
no tiene el Arzobispo que verlo como afrenta;
que no es comadre mía ni tampoco parienta,
huérfana la crié; no hay nada en que yo mienta.

»Mantener a una huérfana es obra de piedad,
lo mismo que a viudas, ¡esto es mucha verdad!
Si el Arzobispo dice que es cosa de maldad,
¡abandonad las buenas y a las malas buscad!

»Don Gonzalo, Canónigo, según vengo observando,
de esas buenas alhajas ya se viene prendando;
las vecinas del barrio murmuran, comentando
que acoge a una de noche, contra lo que les mando.»

Pero no prolonguemos ya tanto las razones;
apelaron los clérigos, también los clerizones;
enviaron de prisa buenas apelaciones
y después acudieron a más procuraciones.

Yo sólo diré que, de aquellos polvos, estos lodos.

(Origen: A media voz)

Esperando a Solveig

Operarios de la empresa "La Generala" atentando contra el patrimonio cultural español.Hoy ha sido un día intenso para el barrio de San Esteban de Murcia. A primera hora de la mañana se presentaban los operarios de la empresa constructora La Generala para empezar a “desmantelar” el yacimiento arqueológico descubierto en el lugar donde el Partido Popular de Murcia, a través de las instituciones autonómicas, pretendía construir un gran aparcamiento subterráneo. La imagen, recogida por la agencia European Pressphoto Agency y reproducida en esta entrada, no puede ser más desoladora: unos cuantos peones sin preparación alguna se dedican a “desmontar” (a destruir, claro) los restos arqueológicos. Por suerte, la movilización ciudadana y una infrecuentemente rápida actuación judicial han conseguido paralizar este atentado al patrimonio cultural español, este memoricidio que el ejecutivo murciano pretendía perpetrar a plena luz del día y contra la opinión de todos los expertos en la materia, anteponiendo el interés urbanístico y económico de unos cuantos al interés general y a la conservación de nuestra Historia.

Ya con la resolución judicial en la mano ordenando la paralización del expolio, el presidente de la Comunidad Murciana, Ramón Luis Valcárcel, se ha apresurado a bajarse los pantalones ante lo inevitable y a subirse (tarde) al tren de la defensa del patrimonio, tal vez sin darse cuenta de que ese tren le ha pasado por encima a él y a todo su gobierno, especialmente a esa pintoresca Consejería de Cultura que no sólo consiente, sino que autoriza semejantes atropellos contra el interés común.

Así que, leyendo todas estas noticias, y además de alegrarme por la salvación del yacimiento de San Esteban, no he podido dejar de recordar a una persona que se enfrentó hace muchos años a las excavadoras de la especulación inmobiliaria para salvar el patrimonio cultural de España: la arqueóloga sueca Solveig Nordtröm. En pleno auge del desarrollismo franquista, esta mujer tuvo el valor suficiente como para enfrentarse a los especuladores afines a la dictadura y atraer la atención de la prensa internacional para detener el avance de las máquinas hacia los restos de la ciudad íbera, cartaginesa y romana de Lucentum. Aquellos restos arqueológicos, condenados a convertirse en escombros para mayor gloria de la urbanización salvaje de la costa mediterránea, pasaron a ser declarados patrimonio nacional y monumento histórico-artístico gracias al arrojo de Solveig. Un regalo eterno para un país de desmemoriados que nunca agradecerá lo suficiente aquella gesta.

A lo mejor nosotros, acomodados españolitos del siglo XXI, estamos demasiado interesados por el deporte televisivo y por las refriegas políticas y judiciales que nos brinda una clase política carcomida por la corrupción como para perder el tiempo en proteger nuestra Historia y nuestra identidad de la avaricia de algunos indeseables. Quizá estemos esperando que venga de nuevo Solveig Nordström o cualquier otro extranjero a sacarnos de la inopia y a defender lo que es nuestro.

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

La nana más triste del mundo

Nada recuerda hoy en los muros de la antigua prisión madrileña de Torrijos que allí permanecieron encarcelados casi tres mil presos de la dictadura franquista. Nada, excepto una placa conmemorativa que recuerda a un poeta, y a un poema.

En septiembre de 1939, perdida la guerra, los supervivientes leales a la República que no habían querido o podido huir de España iniciaban un largo periplo de vejaciones y abusos por las prisiones del fascismo; eso cuando no terminaban sus días fusilados frente a la tapia de un cementerio. En aquel aciago verano de brazos alzados y caras al Sol, lejos ya cualquier esperanza, las familias de los represaliados se enfrentaban al fantasma del hambre y de la marginación en un país destruido por la guerra donde ya no eran bienvenidos. Dentro de las prisiones, los reclusos debían soportar la doble condena de la falta de libertad y de ver a sus familias languidecer en la miseria.

Uno de aquellos reclusos era el poeta Miguel Hernández. Miguel pensó en un primer momento que, no habiendo cometido él ningún delito, no tenía nada que temer, y que podría regresar a su pueblo y vivir allí con su esposa Josefina y su hijo recién nacido. Nada más lejos de la realidad: los vencedores esperaban con ansia abalanzarse sobre los restos del enemigo vencido, y tomar cumplida venganza de todas las afrentas reales o supuestas de tres años de conflicto. Cuando quiso darse cuenta de esta cruel realidad, Miguel ya no pudo huir. El que fuera poeta del pueblo, ahora pasaba los días encerrado y atormentado por el futuro que le esperaba a su familia. Las noticias no podían ser más agoreras, porque su mujer acababa de escribirle una carta donde le contaba que sólo tenía para comer pan y cebolla. Él, encarcelado sin juicio ni sentencia, escribió este poema a su hijo pequeño Manuel Miguel, junto con unas breves letras para su esposa:

Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando estas coplillas que he hecho, ya que para mí no hay otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme.

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.
.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
.
Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.

Este poema, de tristeza incomparable, fue musicado por Alberto Cortez y Joan Manuel Serrat, convirtiéndose en una bellísima canción.

Rock Andaluz: Triana – Abre la puerta

Portada del disco de Triana El patio.En 1974, el grupo de rock andaluz Triana publicó su disco El Patio, que aunque en un principio no tuvo demasiado éxito por culpa de una nula promoción comercial, en los siguientes años se convertiría en un hito dentro el panorama musical de la época.

Tras una tortuosa carrera plagada de éxitos y fracasos, y tras la muerte en accidente de tráfico de su vocalista y compositor Jesús de la Rosa, lo que supuso el final del grupo, Triana se convertiría en una leyenda a nivel mundial. Su conexión ineludible con las raíces folclóricas andaluzas dieron a este grupo un estilo propio e inimitable que ha sobrevivido al transcurrir del tiempo y a las modas musicales.

Triana tiene sin duda un lugar en la historia cultural de Andalucía como uno de los primeros grupos en fusionar los acordes del rock progresivo con los ritmos flamencos.

¡Esto es un sindiós! (XXVI): La demolición de la cultura en Sevilla

He leído mucho (aunque probablemente nunca lee uno lo suficiente) para poder formarme una opinión sobre este asunto. No en vano existe una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía sobre el tema, y antes de cargar contra los jueces y sus decisiones, me gusta saber de qué hablo. Vamos allá:

Maqueta de la nueva biblioteca universitariaDicen en Ecologistas en Acción que la construcción de la nueva biblioteca de la Universidad de Sevilla en los terrenos del Prado de San Sebastian supone un arboricidio y poco menos que un atentado ecológico con grave alteración del ecosistema y blá, blá, blá… Los vecinos de la calle Diego de Riaño, por su parte, argumentan que la pérdida de una parte del parque que actualmente existe en el Prado de San Sebastian supone un intolerable menoscabo de su calidad de vida y una tropelía urbanística realizada en un terreno público, etc. Los partidos políticos de oposición en la ciudad de Sevilla cargan las tintas contra el alcalde, contra el rector de la Universidad de Sevilla, y aseguran que se podría haber escogido un emplazamiento mejor para la biblioteca de la universidad.

Al final, y tras un prolongado pleito, la denuncia de la comunidad de vecinos del número nueve de la calle Diego de Riaño ante el TSJA ha conseguido la paralización de las obras y la orden de demolición de lo ya construido. Es una gran noticia para la ciudad, pero las grandes noticias no tienen porqué ser buenas. Ésta en concreto es una muy, muy mala noticia.

Feria de Abril en el Prado de San SebastiánSeñores ecologistas y vecinos de Diego de Riaño: les recuerdo que el Prado de San Sebastián no es ni mucho menos un parque integrado en la ciudad, como ustedes lo quieren pintar. Se trata de un espacio público -es decir, de todos, no sólo de estos pudientes vecinos- en pleno centro de la ciudad que ha tenido muchos usos a lo largo de la historia. Fue desde su inicio el lugar donde se celebraba la Feria de Abril de Sevilla, cosa que muchos de los vecinos de la zona aún podrán recordar. Luego fue trasladada su actual emplazamiento, donde se convirtió en el monstruo gigantesco que ahora es para delicia o espanto de los vecinos de Los Remedios, según se mire.

Después del traslado de la Feria, y durante muchos, muchos años, el Prado de San Sebastián fue un descampado de tierra, lugar idóneo para aparcar el coche cuando uno iba al centro, para montar en los años 80 y 90 los conciertos de Cita en Sevilla, para celebrar mítines políticos en todas las campañas electorales de la época, como parada de autobuses o para meterle mano a la novia discretamente en las noches de verano. No hace falta ser demasiado viejo para recordar cómo era el Prado hace algunos años, hasta que algún político listillo decidió que se podía sacar un dinerito de aquel solar, y montó un aparcamiento de pago.

Al final, y con una subvención de la Unión Europea -sin la cual el Prado seguiría siendo una llanura más estéril que el desierto de Gobi- se construyó el actual parque, hará cosa de doce años, más o menos. DOCE AÑOS, señores. No estamos hablando de que la construcción de la biblioteca vaya a derribar los Jardines de Murillo o los del Alcázar, sino un parque construido hace sólo unos añitos. Y por cierto, no estamos hablando de que la biblioteca se vaya a comer el parque entero, sino escasamente una cuarta parte del terreno del mismo.

También están los que dicen que no es la ubicación adecuada, que existen alternativas, que hay otros terrenos… Bien, supongo que se lo habran pensado para decir esas cosas, pero si tenemos en cuenta que los terrenos del Prado son los más cercanos al histórico edificio de la Universidad de Sevilla, y si consideramos que este nuevo edificio será utilizado principalmente por estudiantes que asisten a la misma (además de los que estudian en las facultades de la cercana calle Ramón y Cajal), no creo que se pueda elegir una ubicación mejor que ésta para situar la biblioteca. Algunas voces piden que la biblioteca se construya en los terrenos de los Gordales, o en la Cartuja, pero seguramente no estén pensando en los problemas de transporte que eso significará para sus futuros usuarios.

No, seguramente los que claman tanto contra la biblioteca universitaria estén más preocupados porque los acaudalados vecinos  de la calle Diego de Riaño puedan bajar a sus mascotas con pedigrí al parque para que hagan sus necesidades sin la molestia de tener que rodear tan inconveniente edificio. Eso por no hablar de la indeseable presencia de estudiantes por las aceras de su calle. ¡Pobres vecinos! Si llegara a construirse semejante engendro urbanístico, sólo dispondrían del Parque de María Luisa para su esparcimiento, y eso recorriendo la tremenda distancia de doscientos metros. Sus mascotas regresarían a casa asfixiadas por el largo paseo. Sería un agravio comparativo insoportable respecto del resto de los sevillanos, todos los cuales disfrutan de parques emblemáticos a pocos metros de sus casas…

Pues les voy a decir una cosa, para que les quede claro: Si el ayuntamiento decidiera utilizar el parque más cercano a mi casa para construir una biblioteca pueden estar seguros de que iría al siguiente pleno para hacerles la ola en señal de agradecimiento. La educación en España, y más concretamente en Sevilla, no está como para ponerle palos en las ruedas, que es justamente lo que ustedes, señores vecinos, acaban de hacer. Se quejan de una supuesta tropelía urbanística sobre un espacio público, pero el derribo de la biblioteca supondría una tropelía aún mayor sobre un importantísimo proyecto también realizado con dinero público y cuyos beneficiarios somos todos los ciudadanos. Ustedes son un impedimento al progreso de nuestra ciudad, porque quieren una Sevilla costumbrista, pintoresca y analfabeta. Le han hecho un flaco favor a nuestra ciudad y a la difusión de la cultura, y todo con la administración de justicia de su parte, administración de justicia que, por cierto, se distingue por tomar las decisiones más estrambóticas y alejadas del sentido común.

En fin, ya estamos acostumbrados; por lo menos podremos seguir diciendo aquello de: “esto es Sevilla”.

Canción con todos

Los argentinos Armando Tejada (letra) y César Isella (música) compusieron esta canción en 1969, y rápidamente se convirtió en uno de los himnos más representativos del panamericanismo del siglo XX. Canción con todos ha sido interpretada desde entonces por tres generaciones de músicos latinoamericanos, aunque yo me quedo con la versión de Mercedes Sosa.

Canción con todos me trae recuerdos de mis días de infancia (cada vez más lejanos los jodíos), de cuando había que escuchar estas canciones de autor en la semiclandestinidad del postfranquismo y circulaban gracias a las copias en cassettes. Escucharla hoy de nuevo, tan viva y actual como siempre, me evoca el convencimiento de que América Latina se convertiría en una superpotencia mundial si consiguiera superar las artificiales fronteras que otros les impusieron hace dos siglos.

El video que hoy traigo, después de rebuscar un poco por Youtube, pertenece al concierto El sueño existe, celebrado el 5 de septiembre de 2003 en homenaje al presidente chileno Salvador Allende. César Isella interpreta esta canción en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, utilizado en su día por la dictadura de Pinochet como centro de detención, tortura y asesinato.

Salgo a caminar
por la cintura cósmica del sur,
piso en la región
más vegetal del viento y de la luz.
Siento al caminar
toda la piel de América en mi piel
y anda en mi sangre un río
que libera en mi voz su caudal.

Sol de Alto Perú,
rostro Bolivia, estaño y soledad,
un verde Brasil,
besa mi Chile cobre y mineral.
Subo desde el sur
hacia la entraña América y total,
pura raíz de un grito
destinado a crecer y estallar.

Todas las voces, todas,
todas las manos, todas,
toda la sangre puede
ser canción en el viento.
Canta conmigo, canta,
hermano americano,
libera tu esperanza
con un grito en la voz.

Ciñe el Ecuador
de luz Colombia al valle cafetal.
Cuba de alto son
nombra en el viento a México ancestral.
Continente azul
que en Nicaragua busca su raíz
para que luche el hombre
de país en país
por la paz.